La cerámica es una de las formas del arte más antiguas y apasionantes del mundo. Su historia comienza cuando se descubre que la arcilla sometida a fuego adquiere dureza y puede utilizarse como recipiente. Todo lo construido anteriormente a este descubrimiento es considerado modelado, no cerámica. Son los pueblos sedentarios los que hacen este descubrimiento extraordinario, abriendo paso así al gran mundo de la cerámica. Los pueblos sedentarios andinos existieron desde dos o tres milenios antes de nuestra era. Su cerámica era principalmente esotérica, tenía un profundo sentido místico y su base era la espiritualidad. Los sacerdotes católicos que apoyaron la conquista consideraban que las cerámicas andinas eran obras supersticiosas y es por ello que las prohibieron. A partir de dicha conquista la cerámica artística es prohibida y sólo se permiten las piezas utilitarias. La cerámica está relacionada con el desarrollo de las distintas civilizaciones a través del tiempo. Es así como el crecimiento de las clases medias acomodadas en la época de la revolución industrial dio lugar al movimiento ART AND CRAFTS. Por primera vez se reconocía como arte el trabajo del artesano. Los fabricantes de cerámica y los diseñadores se unieron para mejorar la estética de las piezas utilitarias y decorativas de todo el mundo.